El día D ha llegado, ¡todos a hacer deporte!

¡Por fin llegó el esperado momento! Después de 49 largos días sin poder salir de casa podemos afirmar que el día D ha llegado, ¡todos a hacer deporte!

Suena muy bien, pero recordemos que todavía estamos en la Fase 0 de la llamada desescalada. Ahora, más que nunca, no debemos bajar la guardia. Por eso os explico cómo ha sido mi experiencia en esta primera salida en bici.

Preparativos. El día D.

Lo tenía todo preparado, como si fuera un plan trazado al milímetro. Bici a punto, ropa separada, bidón lleno… No quería perder ni un minuto esta mañana, quería salir como un rayo por la puerta de casa.

Preparativos salida en bici
Los preparativos para la primera salida en bici después del confinamiento incluían dos neumáticos MSC Gripper a estrenar. La ocasión lo merecía.

Suena el despertador a las 7.00. ¿Qué demonios? Con lo bien que se está en la cama…pero, ¿no te acuerdas que el día D ha llegado? Desayuno lo indispensable, me visto y encuentro mi bici de enduro esperando con unas MSC Gripper nuevas para la ocasión, ¡por supuesto!

Empieza la salida. ¡Todos a hacer deporte!

¡Qué placer sentir los primeros soplos de aire fresco en la cara! Ya no me acordaba de lo que se siente. Moraleja: No nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos.

Entro en sendero intentando recuperar el “flow” en cada salto o piedra, como si tuviera que domar la bici de nuevo.

Respetemos las normas.

¡Y llega la primera decepción! Dos coches aparcados en una zona donde va la gente a pedalear. Seguramente aficionados que han cogido el coche para desplazarse después en bici. Sé que está prohibido, no soy nadie para juzgar. Tampoco conozco esa gente y las razones por las que han “incumplido” una de las normas que se han comunicado los últimos días.

Quizás no lo sabían, pienso por dentro, pero ya tenemos la foto que nadie quiere ver.

¿Qué me pasa?

Me decido a subir una montaña emblemática de la zona del Garraf, un parque natural al sur de Barcelona muy castigado por la presencia humana.

¿Qué me está pasando? El corazón se dispara, las piernas no funcionan. No me preocupo porque lo achaco a tantos días de parón. Me llega a pasar por la cabeza que con una ebike iría mejor.

Me voy cruzando más gente de lo normal. Ya van de bajada. Han madrugado más que yo. Mantenemos la distancia de seguridad, pero resulta difícil en según qué zonas. Resulta un poco incómodo por la situación.

Irremediablemente debemos cruzarnos pero ambos intentamos pasar por los extremos del camino, pisando zarzas y perdiendo el equilibrio en más de una ocasión.

Alguno pasa con menos miramientos y casi nos tocamos. ¡Dios mío! ¡Me voy a contagiar!

Todos llevan una sonrisa de oreja a oreja. Todos saludan efusivamente como si les hubieran inyectado una dosis de camaradería biker. Entre nosotros nos entendemos.

Bella recompensa.

Llego a la cima y ahora recuerdo por qué hago mountainbike. ¡Qué paz! ¡Qué paisaje! La baja contaminación atmosférica de estas semanas me regala una vista memorable. ¡Se pueden ver los picos de la Serra de Tramuntana de la isla de Mallorca!

Vistas en bici desde la cima.
Desde la cima se podían ver las montañas de la isla de Mallorca. ¡Espectacular!

Van llegando vecinos bikers, conocidos de la zona. Nos saludamos, charlamos durante unos minutos, eso sí, guardando más de 2 metros de distancia. Alguno que viene de pueblos vecinos…mal. Parece el punto de reunión de todos los amantes de la bici que nos congregamos en este pico emblemático. Hay espacio de sobras para evitar aglomeraciones.

Where is the flow?

Y llega el momento más esperado, la bajada. Decido no arriesgar y tomo una senda técnica con poca piedra, pero más segura en caso de caída.

La bici se siente un poco extraña, pesada, como si quisiera ir en linea recta todo el rato. Intento domarla y hasta que no llevo 4 curvas no empiezo a recuperar sensaciones.

Enlazo curva tras curva y me siento libre, reconfortado, muy feliz.

Recuperando el flow.
Día repleto de sensaciones. Recuperando el “flow”.

Llego a casa como todos los bikers que me he ido cruzando, con una sonrisa de oreja de oreja. Recuerdo de nuevo por qué elegí el deporte y el ciclismo en concreto. Reflexiono, el 99% de la gente respeta las normas, pero siempre hay excepciones. Por favor, ¡no les déis la foto en bandeja!

Recordad, el día D ha llegado, ¡todos a hacer deporte!  Pero con precaución.

¡Mañana más!

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