Menudo invierno nos espera. O no.

Esta semana recibía un correo de la organización de Eurobike. En él se anunciaba que finalmente se cancela la gran feria mundial del ciclismo. El augmento de contagios por covid-19y las restricciones en la movilidad han llevado a muchas cancelaciones y a tomar esta drástica decisión. Volvemos a las andadas. Menudo invierno nos espera. O no.

Eurobike 2020
La cancelación de Eurobike 2020 ha sido causada por el empeoramiento en la tasa de contagios por covid-19, las restricciones en movilidad y la anulación de muchas reservas.

¿Y ahora qué?

El hecho que la gran feria del sector haya sido cancelada, aunque se busquen fórmulas presenciales, significa un golpe importante.

Esta cancelación no deja de recordarnos la situación en la que se encuentra el mundo y la confirmación de llegada de la anunciada “segunda ola” del covid-19.

No obstante, como seres humanos sabemos adaptarnos a los imprevistos. Estoy seguro que las empresas del sector encontraremos formas alternativas de comunicar nuestras principales novedades, como ya se ha venido haciendo todo este año.

Hay que adaptarse a la “nueva normalidad” y aprovechar el tirón que está experimentando el deporte y el ciclismo en particular.

La bicicleta medio de transporte del futuro
La bicicleta se está convirtiendo en protagonista de la nueva movilidad y actividad física.

¿Desaceleración o pausa?

Tras el confinamiento, tiendas, distribuidores y marcas han experimentado un boom en la demanda que ha socavado los stocks a nivel mundial. Los fabricantes, la mayor parte de ellos en terreno asiático, se han visto desbordados por el gran incremento de pedidos de sus clientes. Los lead times han llegado a duplicarse.

Todo esto ha llevado a unas roturas de stocks que se verán agravadas en 2021 lo más seguro.

Pero ya desde finales de septiembre se están detectando indicadores que nos señalan una desaceleración de la demanda. Hay que ser cautos y en estos momentos de incertidumbre, hacer predicciones me parece, si más no, bastante atrevido.

El cierre de muchos negocios y los distintos expedientes de regulación temporal de empleo van a provocar, a la corta o a la larga, una degradación en las economías domésticas.

Y esta reducción del poder adquisitivo de las familias afecta a todos los sectores, aunque el outdoor goza de una salud de hierro.

Al mismo tiempo, las restricciones impuestas en la restauración son un aviso de lo que puede pasar con el comercio minorista. Si se decide cerrar nuevamente las tiendas, el golpe puede ser durísimo, si no una estocada final a muchos comercios.

Los distribuidores y marcas, por ende, se verían también afectadas. El canal online acabaría por desplazar a las tiendas antes de lo esperado.

Pero tampoco hay que caer en el negativismo. Pienso que la bicicleta ha captado muchos nuevos usuarios en el periodo de desconfinamiento. Una gran parte de estos recién llegados a nuestro deporte se convertirá en usuarios habituales. Hay una gran proyección con el incremento de consumidores que se tiene que ver reflejada en la demanda.

Tienda de bicicletas
Las tiendas de bicicletas están haciendo lo imposible por abastecer una demanda que se ha disparado después del confinamiento.

Black Friday y Navidades.

Hay otro elemento a considerar como es la proximidad de fechas de compras masivas. Tal vez el mercado esté cogiendo un poco de aire de cara a los próximos meses.

Estos eventos significan para muchas empresas el mayor volúmen del año en ventas. No obstante, pueden ser un arma de doble filo.

Muchos consumidores paran o reducen sus compras con la vista puesta en estas fechas. La tentación de disponer de los mismos artículos con grandes descuentos es muy atractiva.

Por ello, la desaceleración que ha experimentado el sector en las últimas semanas puede que se vea afectada en parte por la llegada del Black Friday, Cyber Monday y Navidades. O puede que sea un tema coyuntural. Hay que estar muy atentos a los próximos eventos. Como dice el título de este artículo, menudo invierno nos espera. O no.

Black friday
Muchos usuarios esperan las fechas de descuentos de fin de año para protagonizar el periodo de mayores compras masivas de la temporada.

Conclusión.

Toca esperar y no olvidar que la bicicleta y el deporte en general son de las pocas cosas que nos van quedando como válvula de escape. Hay que seguir pedaleando, aunque el camino se ponga muy cuesta arriba.

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